Autor: Anna Banks
Editorial: Feiwel and Friends
Fecha de publicación: 2012 ; 2013 ; 2014
Páginas: 324 ; 246 ; 330
ISBN: 9781250003324 ; 9781250003331 ; 9781250039606
Galen es el príncipe de los Syrena, enviado a la tierra para encontrar a una chica de quien ha escuchado puede comunicarse con los peces. Emma está de vacaciones en la playa. Cuando se topa con Galen, -literalmente, ¡ouch!- ambos adolescentes sienten una conexión. Pero tomará varios encuentros, incluyendo uno mortal con un tiburón, para que Galen se convenza de los dones de Emma. Ahora, si tan sólo puede convencer a Emma que ella tiene la llave para salvar su reino...
Contado desde los puntos de vista de Emma y de Galen, esta es una historia de un pez fuera del agua que brilla con intriga, humor y olas de romance.
Emma acaba de
enterarse que su madre es una princesa Poseidón largo tiempo perdida, y
ahora lucha con una crisis de identidad: como mestiza, es un fenómeno en
el mundo humano y una abominación en el reino Syrena. Las leyes Syrena
proclaman que todos los mestizos deben morir.
Y como si eso no
fuera lo suficientemente malo, la reaparición de su madre entre los
Syrena pone en contra a ambos reinos—Poseidón y Tritón—. Lo que deja a
Emma con una decisión que tomar: ¿Debería cumplir la petición de Galen
de mantenerse a salvo y esperar lo mejor? ¿O debería arriesgarlo todo y
revelarse a sí misma—y a su don— para salvar a gente que nunca ha
conocido?
Emma, mitad humana y mitad Syrena, y su amor Syrena, Galen, necesitan
tiempo a solas; lejos de los reinos Poseidón y Tritón. El abuelo de
Emma, el rey Poseidón, les sugiere que visiten un pueblito llamado
Neptuno.
Neptuno es hogar de Syrena y mestizos por igual; pero Emma y Galen no se
apuntaron para ser los mediadores de paz entre los Syrena del océano y
los terrestres de agua dulce. Tampoco pretendían conocer a un mestizo
encantador llamado Reed, quien apenas puede disimular sus sentimientos
por Emma. Y especialmente no esperaban encontrarse en mitad de una lucha
de poder que amenaza no sólo su amor sino los reinos del océano.
Opinión